Pàgines

dimarts, 5 de març del 2013

Un deseo ambicioso

Viendo el mundo y la sociedad en la que vivimos a veces recordamos como un sueño difuminado aquellos años de infancia en los que nuestra imaginación nos daba alas y podíamos volar a nuestras utópicas realidades.
Soñábamos, no parábamos de soñar, en mundos coloridos, plagados de aventuras emocionantes y juegos, sobretodo juegos. ¡No parábamos de jugar! jugábamos a descubrir nuestro mundo y cada descubrimiento era fascinante ¡nos fascinaba nuestro mundo!.
Volviendo de nuevo de nuestros tiernos recuerdos de infancia a la realidad actual no puedo evitar sentir una pena punzante, sutil pero latente día a día... ahora cuesta ver el mundo colorido o fascinante, la realidad se abre paso en nuestra mente y corazón aprisionando nuestra querida imaginación, todo se torna más gris y establecido. Poco a poco va desapareciendo la opción de ver las cosas desde distintos puntos de vista, de cambiar las situaciones...
Mi deseo es complejo, ambicioso, difícil de llevar a cabo con constancia... pero merece la pena intentarlo y animo a que todo aquel que quiera intentarlo conmigo coja una pequeña mochila, la llene de entusiasmo, alegría, unas cuantas pociones de amor y esperanza para los momentos más tormentosos y se embarque en el mágico buque volador Animus Mundi que atracará en el alfeizar de nuestras casas la próxima noche de luna llena, destino: Planeta Tierra, el maravilloso mundo que pide a gritos nuevos aventureros y aventureras que lo rescaten del abandono y la tristeza en la que está sumido...

¡Nos vemos en el gran viaje!